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Tuesday, March 31, 2009

otro abuso uniformado!




La noche del lunes treinta de marzo desde las diez de la noche cientos de usuarios del servicio de transporte público municipal "Metrovía", aquel Sistema Integral de Transporte Masivo Urbano que "inculca orden, puntualidad y respeto a los demás", sufrieron un considerable retraso en sus rutina diaria a causa de una falla en el sistema habilitado para cobrar los pasajes en sus instalaciones y activar los torniquetes que permiten el ingreso de los ciudadanos y ciudadanas al área de embarque. Independiente del sistema de acceso que utilizaran los usuarios: pago en efectivo al operador o tarjeta inteligente el tránsito al interior de las estaciones estaba bloqueado.


Esa noche estaba reunida con unxs amigxs en el Malecøn del Salado y cuando dimos por terminado el diálogo considerando la hora junto a la Cuerito caminamos hasta la estaciøn #19 "Barrio Orellana" de la ruta Metrobastiøn. A lo lejos notamos la dimensiøn de la fila que facilmente daba la vuelta a la cuadra. Ignorando el motivo sugerí avanzar unas cuadras hasta la parada #20 "Vicente Rocafuerte", mientras bromeaba diciendo: "eso que aún no empiezan las clases regulares en la U. ¿Te imaginas? Ya te dije amiga saca la tarjeta y así te evitas hacer fila entras de una sin tanto trámite".


¡Oh Sorpresa! Cuando llegamos al menos unas veinte personas estaban reunidas en torno a la cabina metálica de la estaciøn. Allí se podíamos ver como la muchacha que cobra los pasajes y activa el botøn de ingreso intentaba comunicarse con algún superior para notificar que "el sistema se había ido"...


Los minutos transcurrían. La gente continúaba llegando, muchos venían caminando desde la estaciøn del barrio Orellana. Jøvenes que asistían al preuniversitario, parejas de enamorados, gente trabajadora, en fin todo tipo de rostros y estilos se iban mezclando. Mientras tanto mi amiga y yo preocupadas mirábamos el reloj, pues aún debíamos llegar hasta la Caja del Seguro para hacer trasbordo a una de las unidades articuladas que cubre la ruta Terminal Guasmo y la Cuerito temía no alcanzar a los buses alimentadores que la llevan hasta su hogar en el Guasmo.

Pasaron cuarenta i cinco minutos. Ninguno de los miembros de esa estación o de las estaciones lograba aún solucionar el inconveniente. Todos los usuarios podíamos oír como a través de los radios los guardias de Arseg se comunicaban con su jefe inmediato para decirles de la falla. La señorita operadora llamaba por teléfono fijo y møbil a todos los contactos de la fundaciøn Metrovía que podría solucionar el impase o autorizarla para romper los botones, como ella se refería a los torniquetes, para dejar pasar a los usuarios que insistían en una respuesta a su necesidad de transportarse, pues las unidades continúaban circulando medio vacías cubriendo la ruta sin recoger pasajero alguno en las estaciones, pero ningún funcionario contestaba los teléfonos.

Me parece absurdo que un sistema de transporte que presume ser uno de los más avanzados de América Latina no tenga un plan de contingencia que prevea una situaciøn como esta. Es imposible de creer que los operadores no estén capacitados para reiniciar manualmente el sistema que habilita el ingreso a la estaciøn y así evitar un caos como el ocurrido la noche anterior. Es inadmisible que no existan otras alternativas que prevengan cortes de energía en el sector, apagones generales, virus informáticos y permitan a los operadores de las cabinas cobrar manualmente los pasajes a los usuarios de este sistema de transporte para continuar con el flujo de buses que van y viene.

Y es una injusticia que los guardias de las compañías de seguridad privada, como Arseg, contratadas por el municipio para precautelar la seguridad de los usuarios se sientan con el derecho de agredir violentamente a las personas que utilizamos este servicio público. ¿Por qué digo esto? Simple...

En una de esas vueltas intermitentes de el sistema pude utilizar mi tarjeta inteligente e ingresar, luego la coloqué otra vez para que mi amiga pueda pasar, pero una señora aplicando la viveza criolla se adelantó y cruzó por el torniquete. Cuando denunciamos esto solicitando que la señora pague su pasaje como todos, pues el sistema había debitado automáticamente mis veinte i cinco centamos junto con los de mi amiga, además que se le permitiera pasar a Cuerito bajo o sobre el torniquete, lo cual fue autorizado por la operadora de la cabina que había observado todo un guardia de esa compañía que se negø a identificarse, y de paso oculto su credencial cuando con una voz muy alta me decía: allí hay un número telefønico para que reclame empujø a mi amiga con la intenciøn de alejarla de el torniqute.

La empujø, pese a que la operadora y el otro guardia que vestía de azul, pero no pude identificar a que empresa pertenecía le decían que la dejara pasar explicándole la situaciøn. Ese guardia continúaba diciéndome: "ya cállese niña que ella va a pasar gratis". Ningún gratis, porque el sistema ya había descontado su pasaje de mi tarjeta, respondí...

Y así iniciø una discusiøn en donde perdí la poca paciencia que aún conservaba. Primero porque esa estaciøn es un espacio público que le pertenece a todos los y las guayaquileñas, pues se construyø con los impuestos que pagamos a diario y ningún guardia de seguridad puede impedirme el paso si he pagado mi respectiva contribuciøn. Segundo porque no tolero el abuso o la injusticia. Tercero porque como dice Evaristo de La Polla Records: "¿Cuánto horror habrá que ver? ¿Cuántos golpes debemos recibir?" para reaccionar y exigir dignamente que se respeten nuestros derechos.

Al ver mi reacciøn tan opuesta a la diplomacia el resto de personas que como yo esperaron cuarenta i cinco minutos o más comenzø a exigir con derecho una soluciøn inmediata pues todos temíamos quedarnos sin un bus que nos acercara a casa en vista que el servicio no cubre las rutas durante las veinte i cuatro horas del día... muchos como nosotras debían hacer un segundo trasbordo en el Terminal Terrestre para al tomar los alimentadores que cubren las ciudadelas del norte como Guayacanes o Sauces.

Al final, una unidad que pasø por el carril Norte-Sur abriø las puertas en media calle para que podamos subir al apuro y sobre la marcha el mismo chofer cobrø los pasajes, si se solucionø a medias, llegué a mi casa con hora y media de atraso, pero aún tengo esta sensaciøn inconforme...

Casi a diario soy víctima de los abusos de estas bestias bípedas sin løgica que se sienten poderosas por el simple hecho de portar un uniforme que los mantiene impunes de las consecuencias de sus abusos. A veces me pregunto ¿cømo actuarían si fueran un usuario a pie como yo? Sin placa, revolver, tolete, gas pimienta y gafas raiban apuesto que no serían tan cobardes como para empujar a una mujer.

Me siento prisionera en mi propia ciudad. Y eso es injustificable e inadmisible porque si en mi cédula de identidad dice Guayas/Guayaquil/Carbo/Concepciøn implica que soy nativa de este lugar y por ello me pertenece tanto como me pertenece mi cuerpo.

Luego los tibios conservadores por qué me preguntarán asombrados por cuál es la razøn aborrezco todo tipo de autoridad. Por qué considero que la violencia protagonizada por el Estado es la más opresiva de todas y la que menos el pueblo identifica como tal.

Negar el derecho que tienen los ciudadanos y ciudadanas a discrepar libremente es sumir a todo un país en la servidumbre mental... para ello la violencia que se ejecuta desde el poder empleando a la policía, los militares o a las brigadas de seguridad privada está justificada porque mantiene el bienestar de la sociedad.

En cambio ¿cualquier manifestaciøn en contra del Estado es valorada como peligrosa o subversiva?

Estoy pagando impuestos para que ellos se inviertan en los sueldos de estos cretinos abusivos que tienen carta abierta para maltratar a cuanta persona ejerza su derecho a protestar abandonando esa postura sumisa que últimamente caracteriza a los ciudadanos y ciudadanas de esta ciudad...

¡Lámpara! A mi que... ¡No me jodan! El que se mete conmigo se quema... así de sencillo, aunque se trate de un cobarde mamarracho uniformado.

Tuesday, December 23, 2008

terrorismo solapado


Para que sobrevivan tus privilegios
hay que buscar culpables que no puedan defenderse
el asesino se hace la victima
"necesitamos seguridad"

La polla records/violencia


Considero que la violencia tiene múltiples acepciones, mas la protagonizada por el Estado es la más opresiva de todas y la que menos el pueblo identifica como tal.

El hambre, el desempleo, la explotaciøn desmedida de los recursos naturales son elementos represivos. Negar el derecho que tienen los ciudadanos y ciudadanas a discrepar libremente es sumir a todo un país en la servidumbre mental.

La violencia que se ejecuta desde el poder empleando a la policía o los militares está justificada porque mantiene el bienestar de la sociedad. En cambio cualquier manifestaciøn en contra del Estado es valorada como peligrosa o subversiva.

No toda manifestaciøn violenta es terrorista o mala, pero así la estructura del poder la representa para minimizar la voz del pueblo que rechaza el esquema social actual y valiéndose de este argumento el Estado reprime ferozmente toda protesta.

Los hechos acaecidos durante el periodo presidencial de Leøn Febres Cordero (1984 -1988), confirman la respuesta estatal agresiva y los informes que por décadas han tratado de ocultar están viendo la luz. Durante ese gobierno fascista y paranoico era sencillo acusarte de formar parte del M-19 si eras colombiano, sandinista si venías de Centro América e incluso te podían acusar de terrorista por asistir a cualquier evento de corte social o de izquierda pues había que eliminar al futuro criminal en potencia. Esa era la consigna de las ilegales batidas de los escuadrones volantes.

Ninguna hazaña o experiencia del regente del poder en esa época le dio la facultad para ser juez y verdugo de el significativo número de desaparecidos, acribillados en vía pública, mujeres violadas, ecuatorianos y ecuatorianas torturados sin distinguir su preferencia política: izquierda, derecha, centro en ese momento daba lo mismo.

Muy sencillo era asumir posturas heroicas con la intenciøn de restaurar el orden.

Reprimir las manifestaciones con los Trucutus era más fácil que enfrentar las causas estructurales de la crisis social que arrastramos hasta el día de hoy desde la época colonial. Aún en algunos rincones del Ecuador se solucionan los problemas a medias con una mentalidad semifeudal.

Si eras un pobre ansiando dignidad y luchando por lograrla eras terrorista y el Estado imponía de forma totalmente privada a discreción su idea de orden. Todo aquel que expresaba su opinión alzando la voz, resistiendo era considerado el enemigo…

Esa política de seguridad se extendiø hasta la administración municipal del descendiente del prøcer de la independencia de Guayaquil… conozco casos de algunos periodistas que fueron expulsados de la tradicional rueda de prensa porque el Leøn no estaba conforme con su presencia, forma de vestir o la intenciøn de sus preguntas.

Son esos hechos provocados y consentidos impunemente por Febres Cordero los que rechazo enérgicamente. Su carácter violentista que convirtiø al terrorismo de Estado en una norma que todo ciudadano y ciudadana correcta debía aceptar sin predicar a riesgo de ser silenciarlo definitivamente a tiros amparado en el ideal del bien común.





*Violencia. La Polla Records.
No hay nada que discutir Evaristo es un capo. cada canciøn que escojo para los post están hechas a la medida del partido socialtirano.

Tuesday, December 2, 2008

los ahijados de Nebot!

Como alcalde y buen burgués

tu deber y tu misión

es hacer un buen escaparate

para comerciar

y estan de sobra los mendigos

que dan mala fama a nuestra ciudad

y la gente adinerada ya no vendrá a gastar

echarlos fuera!!

fuera, dentro, fuera

como una mierda que podrias pisar

mientras llenas tu boca con LA SOLIDARIDAD



La soluciøn final/La POLLA Records




Guayaquileños de 1ra y de 2da clase
Opinion escrita por: Yitux



Más allá de lo que considero correcto o incorrecto desde mi punto de vista político, hay gente que simplemente me cae mal. Hay privilegios que no tolero, y por muy buena que sea su causa el simple hecho de saber quiénes son ya me producen rechazo.


Antes de ayer, posteé un artículo ajeno explicando por qué estoy en contra de la censura de ciertos programas. Mi posición es simplemente esa, me opongo a que el Estado me diga qué debo y qué no debo ver. En eso se basa mi libertad, en la capacidad de decidir por mi mismo, cuáles porquerías meterme en el mate y cuáles no. No necesito que un burócrata bien intencionado (ja), vanguardista, iluminado y muy políticamente correcto venga a decirme qué me hace daño y qué no.


Eso, e ir al hemiciclo de la Rotonda a ver a Pinoargotti y al patucho Valdivieso hablar de cosas que ni siquiera entienden, es muy diferente. Yo no necesito que Marián Sabaté venga a hablar en nombre de mi libertad de expresión, ni necesito canalizar mis quejas de un sistema autoritario a travez de personajes de la televisión.


Ayer conversando con Andrés (la otra persona que escribe en este blog, fíjense donde dice "publicado por", pues ya van mínimo un par de veces que me preguntan como puedo contradecirme a mi mismo por artículos que yo ni siquiera he escrito), me enteré de que se iba a realizar un plantón en el Malecón 2000 en contra de la censura sufrida por el gobierno. Me parece positivo que realicen sus actividades, sin embargo aparte de que me caigan mal porque los medios de comunicación masivos siempre han sido los primeros en falsear la verdad cuando de sus intereses se trata, ahora me causa asco saber que lo que un día nos dijo Xavier Andrade es cierto: en guayaquil hay ciudadanos de primera y de segunda categoría.


"Evidentemente lo que a instituido la renovación urbana, son ciudadanos de primera y de segunda clase. Tienes ciudadanos de primera como Margarita Arosemenea Gómez-Lince, que hace sus desfiles todos los días miércoles aquí (...), y Jorge Gilbert y los "terroristas" que luchamos por los derechos, somos ciudadanos de segunda clase, los informales son ciudadanos de segunda o de tercerca clase (...)"
Xavier Andrade, respondiendo a una entrevista para un documental que estamos realizando.


Más claro ciudadanos de primera son todos los que la Alcaldía considera aliados, y ciudadanos de segunda son quienes de alguna u otra manera deslegitimamos las políticas de Nebot. Ahora, al parecer, todos esos personajes de la farándula televisiva son también ciudadanos de primera categoría.


¿Por qué Margarita Arosemena y las demás viejas peluconas (ahora vienen los comentarios de que soy un correísta resentido jaja) tienen luz verde para hacer bulla en la Plaza San Francisco todas las semanas y cuando la gente de Activismo Guayaquil realiza plantones por algún motivo ecologista se lo trata de impedir? ¿Por qué Pinoargotti tiene las puertas abiertas del Malecón 2000, para pararse a exponer sus quejas en pleno Hemiciclo de la Rotonda y cuando la gente del colegio Celestín Freinet junto al grupo de teatro Arawá organizaron una toma de espacios públicos se les trató de cancelar la actividad? ¿Por qué las concentraciones por el No en el reféndum fueron permitidas y las marchas o concentraciones de comerciantes informales son reprimidas por garroteros?


La respuesta es simple: porque no pertenecemos a su círculo, ni representamos sus intereses. Así como en el país se vive una censura por parte del gobierno central a todo lo que no vaya con sus intereses, de igual manera en Guayaquil se vive una criminalización por parte del gobierno local a todo aquello que no sea pro-Nebot.


Ojalá ningún nebotsista tenga el descaro de venirme a decir que lo que digo no es cierto, pues yo hablo lo que he vivido. A nosotros nos han cerrado las puertas del Malecón 2000, por ser marcha del 15 de Noviembre o por querer realizar alguna actividad o plantón ahí dentro; a nosotros nos han sacado de la varias zonas regeneradas bajo el argumento de que "no se puede tener una reunión de más de 10 personas"; a nosotros nos han amenazado con escopeta para que nos retiremos de los alrededores del Municipio porque "éramos sospechosos"; a nosotros nos han querido llevar presos guardias municipales por discutir defendiendo nuestro derecho a la libre expresión por la cual lloran ahora; etc, etc.


Con nosotros me refiero a todos los que no representamos la derecha mercantilista y conservadora de la élite guayaquileña; y es por eso que aunque estoy en contra de cualquier tipo de censura y rechazo la intromisión estatal en nuestras decisiones televisivas, el simple hecho de que a algunos les otorguen los permisos y privilegios que nos son negados a los demás, me hace ver lo puerca y detestable que es la administración local.


"(... continuando el comentario anterior), entonces esas jerarquías han sido creadas por un sistema que es profundamente autoritario, pero que se disfraza de un discurso democrático"


------------------ hasta aquí la opiniøn de Yitux


Yo, formo parte de ese nosotros. He vivido en carne propia todos los abusos que Yitux menciona.

La guardia municipal nos ha desalojado bruscamente de la calzada cuando expresábamos libremente y sin ofensas nuestra volutad para decidir autønomamente y sin presiøn del Estado o el Clero sobre la salud sexual y reproductiva de nuestro cuerpo; mientras, las señoras provida en la acera de enfrente continuaron hasta muy entrada la tarde su platøn sin que algún metropolitano les mencionara algo como incitaciøn al desordén, escándalo en la vía pública ø agresiøn a terceros.

Además que la aplicaciøn a dedo de las ordenanzas municipales le otorga a la policía metropolitana un salvoconducto que privilegia el abuso constante del ciudadano común.

Me han solicitado "cordialmente" tolete en mano mis documentos de identidad por mi aspecto sospecho. (¿Qué tiene de sospechoso vestir de negro y usar un pañuelo con la hoja de Mariguana? Si soy pro despenalizaciøn de su consumo!) Me han desalojado "amablemente" de la plaza pública San Francisco porque no está permitido sentarse al borde de la fuente (¿Dønde está el delito al disfrutar un espacio público que le pertence guayaquileñas y guayaquileños ?). Me han detenido "amigablemente" al ingreso del malecøn2000 para verificar el contenido de mi mochila (¿No es eso una flagrante violaciøn a la tan defendida y exigida propiedad privada? Claro en ese inciso sølo incluyen su propiedad privada, el resto vale quaker!).

Y lo más increible, pero cierto, algún tiempo atrás uno de los policías metropolitanos por el área del cerroSantana me "convidø" incándome con el dedo la espalda a interrumpir un beso porque están prohibidas todas las expresiones de afecto en los espacios regenerados de esta degenerada ciudad! (Seguramente creyø que un genuino beso podría derrumbar con su honestidad ese gigantezco teløn que hipøcrita oculta los verdaderos problemas de esta ciudad saqueda hasta nuestros días por la ambiciøn de los piratas).


Seguramente como mis ejemplos muchos guayaquileños y guayaquileñas tienen otros tan cotidianos como reales...

¡los privilegios o son de todos o no son de nadie!





* La soluciøn final. La Polla Records.
¿No han oído este grupo español? Allí les dejo el track, quizás la lírica les recuerde a un algún funcionario público. A quién le calze el guante que se lo chante!