Tuesday, March 24, 2009

la pequeña muerte de la doncella!



No voy a escribir economizando tintas. Esa técnica de las medias palabras o las expresiones tíbias no se me da. Es cierto, he abandonado este espacio por semanas... incluso he ignorado los reclamos, las preguntas e insistencias de algunos lectores por la crónica del concierto de Iron Maiden en este lindo país.

¿La plena?

Estaba esperando a que las aguas bajen, tal vez que mi adrenalina vuelva a los niveles normales o quizás deseaba que el escalofrío que recorre mi espalda en el instante que escucho las veinte i ocho mil voces de tantos rockeros (hombres, mujeres, chicas & chicos) efuføricos saltando y gritando como si su vida dependiera de ello en la cancha del Aucas se evaporara; pero han transcurrido quince días retomé la rutina cotidiana y aún siento que camino entre las nubes de la euforia.

Mucho se ha escrito sobre este concierto, ya todos han dado su opiniøn. Incluso los poseros y poseras que pese a menospreciar esta magnífica experiencia afirmando que la música producida por la Doncella de Hierro no habitaba en el Olimpo de su itunes, terminaron concurriendo a la cita. Alegando todo tipo de absurdas razones llevaron sus huesos cubiertos por una camiseta whatever comprada a última hora en Musicalisimo hasta la carita de Dios para sentir toda la furia escénica de Iron Maiden. ¡Lástima que Eddie no los aniquilara con el rayo laser por lamparosos! Las mismas camisetas las estaban vendiendo fuera del estadio en cinco døloretes. ¿No me creen? Tengo un pana que se comprø una y andaba de lo más feliz comiendo papas fritas y bebiendo cerveza caliente mientras hacíamos fila que puede confirmalo.

Lex, hace unos días escribiø en un post anterior: "se que tu disfrutaste más que las 30.000 personas que asitieron. Feliz por ti!!!!". Panela lamento decirte con toda la sinceridad de mi espíritu que no te equivocas. Este estridente, pero breve instante en mi vida fue la mejor experiencia musical de toda mi existencia.

¿Será esto posible? Afirmativo.

En el hogar dønde crecí jamás se ahorrø en música. Tampoco se discriminø en géneros y de cierta forma tuve el privilegio de convertirme en ser humano bajo la mirada de un par de rockeros que jamás disminuyeron el volumen o escondieron sus vinilos cuando yo me acercaba a su territorio... en mil novecientos ochenta i tres cuando durante un invierno el fenømeno de El Niño inundaba las calles del Astillero estos dos "insumisos" atemorizaban a las vecinas curuchupas con su oscura vestimenta y los sonidos estridentes que dejaban escapar los vidrios polarizados de aquel Bronco Ford cuando recorrían las calles a toda velocidad.

Yo, lo que más recuerdo de esa época es la portada del disco The Number of The Beast (el tercer álbum del grupo, pero el primero con Bruce Dickinson) pegada en una pared del dormitorio y los constantes paseos al Policentro para gastar la tarde entre los ficheros de J. D. Feraud Guzmán buscando nuevas grabaciones. Algunos le decían a mi madre: "esos locos van a corromper a la niña con su mal ejemplo".

Hasta el día de hoy les agradezco que llenaran mi cabeza con toda esa música satánica como afirmaba el Gallo del Cerro. ¿Qué hubiera sido de mi si como las niñas de mi edad hubiera cantado a los Menudos? No quiero ni imaginarme el nivel de fresa edulcorada que podría haber alcanzado si ellos no hubieran notado que solía esconderme bajo sus camas para escuchar esa música que no comprendía, pero que disfrutaba con todo mi ser.

Volviendo al presente, la noche del concierto fue como una gran fiesta familiar. Desconocíamos nuestros nombres, ciudades de origen, profesiones, mas nos sentíamos inexplicablemente unídos todos por esta pasiøn rockera que corre libre por nuestras venas...

Durante las horas previas al show de Maiden con calma fuimos compartiendo agua, comida, tabacos, cerveza caliente, cerveza caliente con hielo, abrigos, ligas para el cabello, bloqueador solar, caramelos, naipes e incluso muchos aprendimos que un combo de hamburgesa, papas y cola bien puede alcanzar para seis amigos si se turnan equitativamente las mordidas (¡ustedes saben a quienes me refiero!).

Cualquier tema servía para iniciar el diálgo: las canciones que tocaría el grupo, el relajo del concierto en Bogotá, el nuevo tour, los panas que aún no llegaban con las entradas de los que estaban haciendo fila desde las seis de la mañana, los amigos que estaban aún tratando de abordar su aviøn, los pelados de Kill City que fueron asaltados al llegar al estadio y se quedaron sin nada... aunque luego me dijeron que todos los panas que vinieron con ellos en el tour hicieron vaca para comprarles unas entradas a general, no sería VIP como soñaron antes del robo, pero verían a la Doncella...

A cada rato oíamos: Y ¿vos de dønde sos? Ambato, Cuenca, Manta, Portoviejo, Loja, Quito, Machala, Guayaquil o ¡Qué fue! A los años y unos panas se abrazaban... Alguno por allí gritaba: Oye Cachudo a la cola. Mis panas y yo nos mirábamos gozando como diciendo ese man es Mono como nosotros. ¡Salud por Guayaquil! Más cerveza con hielo... Chuta en serio la camaradería que se sintiø en la fila o en la cancha fue espectacular.

Por allí desfilaban las botellas de tøxico seco que se vendían a diez dolar, el humito de yerbita feliz, el globito condøn, el vino de cartøn nada despreciable e incluso los organizadores atrás de la cancha habían improvisado un lugar para vender algunos modelos de camisetas originales de Iron Maiden... ¿Y Yo por qué se todo esto? Easy, con mis panas nos pasamos recorriendo toda la cancha porque el gran grupo de Kill City estaba distribuido de izquierda a derecha y de sur a norte. Incluso durante nuestro trip el fotøgrafo oficial de la Doncella nos retratø, pues mientras cantaba la guapisima hija de Steve Harris, nosotros estábamos muy campantes sentados sobre la cancha jungando naipes y otros con toda esa bulla durmiendo el cansansio de la fila... ¡Buen dato el gringo! En un español bien elemental nos mostrø muchisimas de sus fotos y nosotros le mostramos las nuestras... Show and Tell Show and Tell...

Como en todo concierto los empujones, enviones de la masa, codazos, puntapies, tirones de cabello (el mío en esos días llegaba a media espalda), puteadas, desmadres, asfixias estuvieron a la orden del día. Pero caramba ¿Qué esperamos? ¿Una silla Pica y sentarnos como momias a observar el concierto sin pasiøn o alboroto alguno? Ja ja ja para eso me quedo en mi caleta y pongo un dvd pirata.

No lo voy a negar. Para vivir este episodio intensamente tuve que luchar por mi espacio porque todos y cada uno de los asistentes quería un lugar cercano al escenario. Aunque tampoco puedo olvidar que Patitodark se mantuvo siempre cerca cuidándome la espalda de cualquier morboso que se acercara "a puntearme sin querer"; igual Paradox tampoco me perdía de vista o a Misantropo que cuando no encontrø señas de mi melena entre la muchedumbre durante el episodio del gas lacrimøgeno empezø a gritar: Candelakpruza alza el pañuelo para ubicarte y luego llegø con una tonelada de tabacos encendidos para que el humo no nos afecte.... incluso unos panas del Azuay durante Run to the Hills me abrazaron emocionados al reconocer que los de monolandia también saltamos sin descaso y rompemos nuestros pulmones gritando: "Murder for freedom the stab in the back Women and children are cowards attack RUN TO THE HILLS RUN FOR YOUR LIVES Run to the hills, run for your lives Soldier blue in the barren wastes Hunting and killing their game RUN TO THE HILLS RUN FOR YOUR LIVES", lo vuelvo a decir toda el grupo de rockeros que estábamos en cancha éramos todos de una misma familia...

La plena no voy a detallar cada canciøn que se mandø Iron Maiden, pero si a alguno le interesa debo confesar que de todas las crønicas que leí en la prensa el artículo de Diario Extra se lleva el acumulado del pozo millonario, el entero ganador de la loteria del día de la madre y cualquier otro premio significativo que pueda existir. ¡Qué manera de describir la emociøn que sentimos al estar allí!

Eso es un verdadero texto periodístico no esas guevadas flojas que publicaron los otros medios, en una de ellas se incluye a Lauren Harris (la hija del grandioso Steve) en la formaciøn original de Iron Maiden... típico que ese redactor no fue al concierto o jamás se enterø que Lauren y su grupo son los teloneros, es decir la banda que como carne de cañon se encarga de calentar a la audiencia para el plato fuerte. De paso que buen guitarrista ese Richie Faulker!

Ah, pero tengo sorpresita. Una es cortesía de los amigos de ecuacanal y la otra del omnipresente tu tubo. Todas las canciones interpretadas por la Doncella fueron especiales. Pero este par por motivos intimos, luego de Run to the Hills & 2 minutes to midnight, fueron lo más cercano a la pequeña muerte sinønimo del orgasmo... ¡enjoy it!






Es cierto los Iron Maiden están bien añejos, algunos ya pasan las cinco décadas, pero que nivel de energía... los tipos se entregaron a este público hambriento que los esperø por años e incluso presionaron a la audiencia para gritar más, saltar más aniquilar todas las reservas de energía allí como un sacrificio al rock. ¡Son unos monsters del rock! Jamás se rindieron y disfrutaron saltando por todo el escenario como unos adolescentes. ¡Son unos monsters del rock!

Esta fumadora consumada curtida en la arena bajo el fuego de la represiøn autoritaria al final de la noche no comprendía de dønde provino toda esa fuerza para saltar, gritar, moverse de una esquina a otra, subirse a la barda de seguridad para observar con más altura la química que posee Iron Maiden en el escenario... lo único que se pudo mejorar para garantizar que todos los asistentes tuvieran iguales condiciones para disfrutar el show fue hacer un poco más alta la tarima e incluir dos pantallas en la parte posterior para que el grupo de general y tribuna que tenían obstaculizado su campo visual por la consola de audio o la torre de luz pudieran observar sin perderse ni un sølo detalle los movimientos de todos los músicos durante el concierto.

Ah, hubieron unas fallas de sonido, unos errores garrafales desde la consola de sonido, pero esos inconvenientes sølo apoyaron para que podamos apreciar la magnitud de la voz de Bruce y su dominio escénico que pese a quedarse sin retorno en algunas ocasiones no perdiø los estribos, ni la compostura... el man continuø como si nada ocurriera, como si esa ruptura del sonido estereo fuera parte de un muy calculado efecto para aumentar la tensiøn del público.

Y aunque me apena haberme perdido a As I lay Dying, aunque más lamento no haber podido compartir esa experiencia con una querida amiga, se que ellos volverán pronto y como desagravio Amiga Querida voy a ir a visitar la ciudad de los ríos más pronto de lo que te imaginas ... son públicas mis disculpas ... pero el presupuesto, siempre el presupuesto, me obligø a elegir... Y pesø más la experiencia, los recuerdos, la adrenalina rebelde de mi yo juvenil.

¡Iron Maiden fue la mejor experiencia de mi vida!

4 comments:

LeX said...

esa es candelita que chevere tu post, de principio a fin se lee la adrenalina, hubiera sido chevere verte en as I lay dying, estuvo muy bueno el concert, sin embargo no será el tremendo show de la doncella, asi que cada loco con su tema tambien....

yo quiero ser asi de feliz como tu! saludos

Ma. Candela said...

Si lo se... me dijo un pajarito que el lugar estuvo perfecto para las 400 voces que se reunieron en torno a un escenario minúsculo y que la relación del grupo con la audiencia fue como un espejismo... vendrán otra vez, estoy segura, allí no me los pierdo!

Ojalá podamos ir juntos!

Lex, la felicidad es un estado mental, así que procuro mantenerme alejada de los cretinos medio sesos que se complican porque una hormiga camina sobre el teclado de su Mac!

Aún está pendiente el concierto de Morbid Angel, allí podemos topar!!

Bexo para 3G!

Dragonfly said...

Me encantó tu forma de relatarlo... es una mezcla entre los recuerdos de una buena infancia, la adolescente siempre ávida de conocer y la chica ya madura que sigue disfrutando mucho lo que ha vivido.

Besos ;)

pollito said...

Esa noche estabas en extasis sambiruca ja ja ja que bacan es verte así de contenta.

Gracias por el abrazo en Run2TheHills, tú sabes que esa fue la canción que empezó mi experiencia en el rock n´ roll. Creo que eres la única que puedes abrazar y saltar dando vueltas como un trompo sin parar. Eres lo máximo amiga, gracias gracias por insistirme tanto y por lograr que yo también pueda tener mi entrada vip.

volvería a repetir todos los aciertos y todas nuestras equivocaciones.

No fear!!!! No regrets!!!!!!!!

Nos vimos a MAIDEN POR LA GRANDISISISISISISSISIMA PUCTA!!!

Up the irons Firegirl!