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En el blog de mi amigo Ludo, si el
Aura Neurótica del rastalawyer quiteño, se ha iniciado un debate interesante en relación al decreto 486 (Sí, aquel pronunciamiento oficial que tanta polémica ha generado en la opinión pública), es oportuno que aquí en mi espacio con mayores detalles exponga por qué apoyo la medida estatal para regular la caza incidental del tiburón.
Basándome en lo expuesto en el artículo 1:
"se define como pesca incidental a la captura involuntaria de especies bioacuáticas con artes o sistemas de pesca dirigidos a la captura voluntaria y planificada de otras especies bioacuáticas" afirmo convencida que este es el primer intento formal del Estado ecuatoriano de regular la pesca accidental de este pez cartilagenoso y determinar claros procedimientos para registar el volumen de pesca y comercialización del mismo.
Abriendo así un claro y permanente frente de lucha contra el contrabando y comercialización ilícita de la carne y/o aletas del tiburón, pues está documentado en algunos programas de televisión que la caza desmedida de esta especie es un problema latente desde unas décadas atrás, según las cifras expuestas en el número de abril de la Revista National Geographic, desde la década del 90 la población de tiburones (además de otras especies marinas) ha disminuido considerablemente entre otras razones por la sobre explotación del recurso y los pescadores al margen de la ley.
El 486, establece la pesca incidental como único método de captura, afirmado que esta es accidental y entre sus artículos prohibe el método conocido como pelangre, entonces entre líneas se acepta a la red de arrastre como único medio de pezca incidental. La red de arrastre o enmalle, es un método que incluso está regulado por normas internacionales. Por qué? En acuerdos entre países exportadores y consumidores de atún se ha establecido el uso de redes específicas que no lesionen al delfín, otra especie marina, durante el arrastre de la red. Este decreto prohibe expresamente, como antes mencioné, este sistema de “cadenas conductoras con anzuelos” amarradas al ancla en donde se utiliza como carnada la carne de delfín remojada en sangre para que su aroma atraiga al tiburón.
Es importante mencionar las dimensiones de las embarcaciones de los pescadores artesanales, para entender la dimensión de este asunto, tienen por lo general 10 mt de eslora (eso es la dimension de la cubierta del barco), son de madera enfibrada, algunos no poseen cabina, su motor es de 25HP y su tripulación rara vez excede las 3 personas. Ahora comparemos esas pequeñas embarcaciones con los buques pesqueros de mediana altura con motores de 150 a 1000 HP (quizás más), notable diferencia no? El pelangre lo realizan embarcaciones con un mínimo de 25 mt de eslora y generalmente son busques camaroneros y/o atuneros que pueden extender su territorio de pesca hasta dos millas y levantar varias líneas en un solo día... cuántos tiburones podrían pescar los buques industrializados en comparación con las embarcaciones artesanales según las características expuestas? Cuestión de matemáticas...
En uno de sus artículos, se prohibe el aleteo, proceso aplicado por pescadores ambiciosos que sólo cortan las aletas del animal por su elevado precio en el mercado negro y luego desechan el cuerpo del tiburón al mar. Esta prohibición obliga a los pescadores a llevar hasta la costa el escualo. Y esto por qué? La carne de este animal tiene múltiples usos prácticos en la vida cotidiana de los ciudadanos del mundo, pues no sólo sus aletas son ingrediente principal de la ritual sopa asíatica.
El Tiburón forma parte de la canasta familiar de los ecuatorianos y de sus costumbres religiosas. En los mercados populares se comercializa su carne bajo nombres como Corvinón, Cazón e incluso algunos han comprado tiburón imaginando que es Corvina, porque cuando se retiran sus aletas ya no hay diferencia. A su carne salada, para disimular el penetrante aroma que produce su alto contenido de urea, algunos la denominan Bacalao, principal ingrediente de la tradicinal fanesca que los ecuatorianos, principalmente serranos, consumen durante la Semana Mayor de la iglesia católica.
Sobre esta carne rica en proteinas, hay un serio prejuicio en el que ha influido hollywood, algunos creen que las 250 especies de tiburón se alimentan sólo de carne humana, pero es una idea errónea los ataques de esta especie a los humanos son esporádicos. Aún así, su carne se emplea en diferentes formas durante el día a día, su piel se utiliza para fabricar calzado, por ejemplo, pero en un país de desarrollo industrial deprimido como el nuestro no podemos aprovecharlo al 100% y lo exportamos como materia prima a mercados como Europa o América del Norte, sólo hay que revizar las cifras proporcionadas por el Ministerio regulador del comercio exterior.
En la farmacéutica no solo se utilizan los beneficios de sus cartílagos, porque el tiburón no tiene huesos, sino también su hígado del que se obtiene vitamina A, aunque se han desarrollado métodos sintéticos para producirla, el organismo humano no lo asimila a la perfección, algo que no ocurre con la vitamina extraída del hígado de este animal. Algunas cremas anti arrugas poseen extractos de aceite de tiburón, solo que en sus componentes se detalla su nombre de formulación química, igualmente muchos lubricantes para automoviles tienen como elemento principal el aceite de escualo...
Este animal tiene un asombroso y resistente sistema inmunológico; algunos pacientes de cáncer son dosificados con pastillas de cartílago de tiburón porque según los estudios detiene el crecimiento tumoral y la metástasis, también es suministrada a los que padecen artritis, retinopatía diabética, glaucoma neovascular, la psoriasis y las enfermedades inflamatorias con componente vascular.
Entonces, el tiburón participa de nuestra vida consumista más de lo que nos quieren hacer creer... y de allí la importancia de establecer políticas de Estado que frenen el mercado negro, el enriquecimiento ilícito de intermediarios sin escrúpulos ni concienca, ante el silencio complice de autoridades corruptas.
Este decreto es una propuesta formal, un compromiso con un sector deprimido como es la pesca artesanal para establecer procedimientos y abrir el diálogo no sólo con los representantes de industrias, sino con el sector conservacionista comprometido no sólo con la sobrexplotación de una especie, sino con todo nuestro ecosistema.
A qué me refiero? Hasta el momento del bloque opositor al decreto no he escuchado una tesis para reducir la contaminación al habitad de los tiburones, el mar, ninguno se ha preocupado por exigir junto con su derogatoria una postura firme contra las descargas de mercurio, contra la absoluta ausencia de tratamiento de agua, previo a su retorno al océano, un ejemplo, quienes visitan Salinas verifiquen como en algunos edificios tienen su drenaje directo al mar. La gran mayoría de los tiburones utilizan las zonas cercanas a las playas como criaderos, lo cual obviamente indica que necesitan estas áreas totalmente estables y cuando estas áreas son dañadas o destruidas surge una declinación en su tasa de nacimiento poniéndolos en serio peligro.
Quizás la mitad de los humanos vivimos cerca de los óceanos y el Tiburón se encuentra en todos ellos y depende de ellos, la gran mayoria de esta especie utiliza y comparte los mares por lo menos en una etapa de sus vidas y se ven directamente afectados por los humanos que alteran su hábitad. Desafortunadamente no poseen la habilidad de adaptarse a estos cambios en su Hábitat, como otras especies, y como consecuencia su número se ve cada vez más reducido. Mientras tanto, los humanos continuamos en nombre del progreso construyendo puertos, plantas de procesamiento, complejos turísticos y casitas frente al mar ignorantes al rol desempeñamos dentro de este ecosistema interrelacionado con todas las funciones de la biósfera.
La biósfera funciona como un gran organismo, donde cada parte afecta a la totalidad, a veces de manera significativa y otras, insignificante. Como dijo James Lovelock, lo frágil no es la tierra, sino nosotros mismos. Ella simplemente cambia, a veces con mayor espetacularidad. Nosotros no tenemos esa suerte. Ocupamos un nicho, una función muy interrelacionada con todas las demás del funcionamiento de la biósfera, que nos hace en extremo dependiente del resto.
La cotidianidad, la vida urbana, el ritmo moderno no nos permite percibir esa visión de conjunto y condiciona nuestro comportamiento sin sentido, al parecer estamos ciegos a la realidad del planeta, sordos a los gritos de la madre tierra...
Hace algunos años se pensaba que era posible salvar a cada especie por separado, pero ahora se ha demostrado que es una creencia errada, pues todos estamos metidos en este lío. Luchar por la conservación y supervivencia de las especies, no sólo el tiburón, es pelear por nuestro presente y futuro. Es una tarea monumental que que se relaciona con la propia supervivencia del ser humano, pero para empezar esta operación de salvataje de las consecuencias de nuestros descalabros, primero es necesario establecer pautas de acción.
Lo que esta especie representa para la humanidad como fuente de alimento es significativa, pero la carente evaluación precisa sobre este recurso permite todo tipo de especulaciones ligeras, inoportunas y sin fundamento. No se justifica la indiscriminada matanza de los tiburones, porque esta especie no se reproduce por millones, la mayoría tienen un periodo de gestación entre 6 meses y dos años, algunas especies alcanzan su madurez sexual a los 25 años, esto quiere decir que la población mundial de tiburones es vulnerable por la presión de la caza…
Este decreto, incluye algunos nombres de las 36 variedades vulnerables o en peligro de extinción, es solo el primer paso para establecer temporadas de caza y periodos de veda, como en el pasado se ha hecho con la langosta de mar, el camarón salvaje y el cangrejo. Al mismo tiempo frenar la pesca indiscriminada en las costas de Galápagos. Sin embargo, es preferible un manejo racional y sustentable de este recurso pesquero, que una caza solapada que solo beneficia al mercado negro destruyendo al tiburón sin aprovecharlo en su totalidad.
* Mono, si tú, aún espero la foto de Santa Rosa :P, usé una propia capturada el último fin de semana por la Costa.
* f.1 gracias por colaborarme con el texto del decreto, ahora explícame por qué afirmas que "hecha la ley, hecha la trampa"?