Sunday, November 2, 2008

Merlot & Chocolat!


El alma que puede hablar por los ojos también
puede besar con una mirada
Gustavo Adolfo Becquer



Algunas veces lo mejor para aligerar las ideas atoradas entre mis necios hemisferios sesudos es compartir una copa de Merlot en completo silencio con un ser muy querido... a quién quizás no me une el llamado voraz de la sangre, pero me acerca y fusiona el eterno lazo del amor recíproco.

Solemos encontrarnos entre las paredes coloniales de una antigua propiedad familiar, quienes florecen cargadas de fotografías sin tiempo como las ramas fértiles de nuestro árbol genealógico.

Este hogar fue diseñado hace más de diez lustros como un nido de pájaros horneros. Esta lleno de luz. Relleno de historias y secretos. Te acoge en un patio interior cargado de macetas de barro cocido preñadas de orquídeas. Ellas danzan con sus brillantes colores junto al viento. Se mueven ligeras alrededor de una fuente de piedra macisa que algún lejano y antiguo pariente trajo a pedazos por mar.

Es el recuerdo constante de aquella ciudad que todavía conserva la raíz del árbol que aún añejo esparce sus semillas por el mundo ignorando fronteras y banderas.

Aquí lejos de el triángulo de las bermudas el único que contradice el silencio es un reloj de péndulo que se mantiene a tiempo con cuerda, mientras tanto llenos de añoranza descorchamos otra botella.

El oscuro y fragante tinto va llenando de color cada lugar del límpido cristal.

La copa, puede estar rota, pero aún queda en ella un lugar para la esperanza en estos tiempos desesperados saturados de "finales tristes sin lagrimones como la vida"...

4 comments:

Carlos Paredes Leví said...

Linda estampa....

Ma. Candela said...

mmmm y buena compañía...

un cafecito con masitas dulces se apunta?

Acá amanece...

Dragonfly said...

Pues eso es lo bueno... poder tener aún un lugar para escapar y poder compartir.

Besos ;)

Carlos Paredes Leví said...

Lindo amanecer me propone usted....