Thursday, December 11, 2008

¡huevos!



Esta musa durmiø parte de la mañana, mientras afuera el sol ardía con furia, ella no reparø en el transcurrir del minutero. Su dormitorio es una oscura cueva donde la luz del sol está vetada...

Ningún ruido, timbre telefønico o mensaje de texto logrø sacarme de mi cálido cobertor.

Sí, quizás no debe resultarle sencillo aceptar a la mayoría que los montajes, escenografías, recubrimientos de vinil o reposiciones de lona se realizan por la madrugada y que la labor se extiende hasta el amanecer... ¿Qué parte de estoy durmiendo no comprenden humanos?

Hasta que un particular aroma se colø entre mis sueños...

Segura de estar alucinando porque desde hace unas semanas sølo me alimento exclusivamente con fideos al dente caminø hasta la cocina aún tropezando con los juguetes de la niña, los juguetes de la gata, mis zapatos adidas...

La cruel luz del sol hiriendo mis ojos me lo confirma todo.

Tortilla de huevo, pan enrollado y queso fresco.

¿Qué es esto? Si hasta anoche todo el capital de esta familia eran veinte i cinco centavos.

¿Ya nos pagaron? No, la señora de la despensa nos ampliø el cupo.

Me sonrío... seguramente alguna diosa yoruba con corazøn de madre tuvo piedad de nosotros...

2 comments:

Carlos Paredes Leví said...

Un buen reconstituyente, que unido a una taza de humeante café, van a despejarle algunas nieblas de la mente...
Un saludo.

Ma. Candela said...

Carlos, he creo que nosotros tomamos café que agua y cada día le encontramos nuevas aplicaciones a este líquido estimulante en nuestras vidas...

gracias por la recomendación...

:)

un beso!